Ya te busco menos, ya no me distraigo
mirando tú retrato, seguramente ya te estoy olvidando, siento que estoy
avanzando…
Ya casi no pronuncio tu nombre, de treinta
veces al día ya solo son dos, una antes de dormir y otra por la mañana al
despertar justo al abrir los ojos, en ese momento en el que sol se recuesta
sobre la piel, siendo honesta el día de hoy me he pasado y han sido tres, esta
nota cuenta la tercera; pero ya casi no te recuerdo ni te echo de menos,
seguramente te estoy olvidando.
Ya no platico contigo en la
oscuridad de mi cama, solo te deseo buenas noches y me acuesto a dormir.
Ya no desayuno contigo
mientras bebo mi café, ya no tengo el celular en la mesa con esas ansias locas
por escuchar tu voz, lo dejo en la mesita de noche fingiendo que no pongo
atención cuando llega a sonar.
Sé que te estoy olvidando y lo hago bien, de 100
mensajes que quiero enviarte al día ya solo me salen tres, y aunque ninguno
tenga respuesta, yo te sigo escribiendo con la esperanza de uno de vuelta que
diga “te extraño”, a sabiendas que esperanza no es sinónimo de espera, pero si
una señal de que te estoy olvidando.
Ya no rompo en llanto cada
hora, ahora lo hago de vez en vez cuando tu recuerdo me acaricia el alma y un
suspiro se cuela entre mi blusa, ¿lo notas? te estoy olvidando, ya no te
suplico, ahora solo te añoro como un recuerdo que se me insinúa los lunes, el
viernes y el sábado (cuando recuerdo que solías llamarme), ya no te espero,
aunque sigo deseando que vengas con el invierno.
Sé que te estoy olvidando
ya casi no tengo planes que lleven tus brazos, algunos domingos cuando sé que
la jornada de una nueva semana vendrá con el sol me pregunto qué pasaría si te
decidieras a amar, pero ya no te echo tanto de menos, este escrito solo lleva diez
minutos, antes te dedicaba mis letras cada tres horas, ¿lo ves? si te estoy
olvidando.
Voy con el tiempo a mi favor,
ya no reviso las horas que no estas conmigo, ahora solo veo pasar las horas que
no estoy contigo, si, sé que te estoy olvidando, cada jueves enumero los días
que faltan para no pensarte hasta que llegue el lunes y me acuerde de ti otra
vez.
A veces los martes planeo llamarte,
pero me ocupo en cosas estúpidas y se me olvida, sin embargo, cada cinco
minutos en el celular llego a la agenda, ubico tu nombre busco la opción marcar
y no me atrevo a llamar, y así hasta que llega el jueves.
Sin duda los miércoles me
vienen mejor, ese día solo te sueño, a veces dormida a veces despierta, pero
descuida, ya te estoy olvidando, solo te sueño una vez a la semana y eso es
suficiente para saber que te estoy dejando en el pasado. No te preocupes por mí,
yo te estoy olvidando, mi vida regresa a su estado normal, como puedes ver mis
días pasan y yo te voy olvidando, así que descuida, ten la seguridad que pronto
seremos un recuerdo de aquello que estoy olvidando.
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